jueves, 15 de enero de 2026

Palacio Tango: el arte de recorrer la historia y la emoción en escena

Con entradas agotadas en sus tres funciones, Palacio Tango transformó el Palacio Municipal en una experiencia artística integral. Dirigida por Gastón Courreges y con coreografía de Luciano Garbuio, la propuesta combinó identidad, emoción y excelencia artística, con fuerte protagonismo de jóvenes talentos locales.
La Municipalidad de General Villegas presentó Palacio Tango, una instalación cultural de gran escala de la Escuela Municipal de Folklore y Tango, impulsada por la Secretaría de Cultura, con dirección general de Gastón Courreges y coreografía de Luciano Garbuio. La obra se estrenó el último fin de semana, con funciones los días viernes 9, sábado 10 y domingo 11 de enero, todas con entradas agotadas.
En la función inaugural estuvieron presentes el intendente municipal Gilberto Alegre, funcionarios del Departamento Ejecutivo, autoridades culturales e invitados especiales, quienes acompañaron una propuesta que reafirma el crecimiento sostenido de la escena artística local.
Tras la experiencia de Mundo Puig (2022) y La guerra al Malón, presentada en
2024, Courreges y Garbuio concretaron su tercer trabajo conjunto en General Villegas, una obra distinta en formato pero reconocible por su sello artístico. Palacio Tango propuso un guión basado en la evolución musical y social del tango, desplegado en distintos ámbitos del Palacio Municipal, un edificio emblemático que se transformó en escenario y relato.
La propuesta se destacó por el valor emocional y el modo en que el arte interpela de manera singular a cada espectador y sin ninguna duda, el carácter trascendente de la obra quedará en la historia de General Villegas como parte de una construcción cultural que busca dejar huella.
Desde lo conceptual, Courreges había explicado antes del estreno que la obra era “como un repaso histórico de lo que fue la evolución musical y social del tango”, entendiendo al arte como un territorio de múltiples interpretaciones. “En el arte hay veces que la lectura es muy variada; algunos lo ven de una manera y otros de otra. Y eso es parte de su riqueza”, expresó.
Uno de los ejes centrales del proyecto es el trabajo formativo y humano con los intérpretes. “Tengo la suerte de compartir esto con niños y adolescentes, chicos y chicas, que llevan el lenguaje corporal y la intención de lo que se quiere decir con el cuerpo”, señaló el director. Y agregó: “Lo valioso es que son todos chicos nuestros, de la ciudad y de los pueblos. Uno los ve por primera vez a los seis años y no se imagina que, a determinada edad, puedan dar semejante fruto”.
Con una metáfora precisa, Courreges comparó el proceso artístico con el trabajo artesanal: “Pienso en un ebanista cuando ve un pedazo de árbol sin funcionalidad, y después ves el trabajo final y decís: ¿cómo puede ser que se haya hecho esto con las manos? Hay un proceso muy largo, con costos, beneficios, penas y alegrías, pero el resultado final realmente es muy lindo”.
La obra se desarrolló a través de una intervención integral del Palacio Municipal, utilizando el Hall Central, el Salón Dorado, la galería del primer piso, el Jardín Español —antigua Casa del Niño, incorporada al edificio durante la gestión de Alegre— y el cierre sobre la calle Rivadavia, con el histórico portón de la estancia La Marión. Cada espacio aporta una atmósfera particular y una carga simbólica que potencia el relato escénico.
“Detrás de esto hay mucho esfuerzo, no solo del profesor, sino también de los padres, de los alumnos y del municipio”, remarcó Courreges, y remarcó: “Son hijos de los pueblos y de la ciudad, y creo que este es un espacio artístico digno muy loable”.
Debido al éxito de las funciones iniciales, la secretaria de Gobierno Valeria Iglesias adelantó que se prevén nuevas presentaciones, que se podrían realizar en el espacio cultural del ex Molino Fénix, ampliando el acceso del público a la propuesta.
El público no asistió solo a un espectáculo, sino a una experiencia sensible y colectiva. Palacio Tango invitó a recorrer un edificio cotidiano desde una mirada distinta, deteniéndose en detalles arquitectónicos y simbólicos que muchas veces pasan inadvertidos. La energía de los jóvenes intérpretes, en una etapa de cierre y transición vital, aportó una emotividad particular que atravesó toda la puesta.
Más que un espectáculo, Palacio Tango fue una experiencia inmersiva. El público recorrió el edificio municipal acompañando a los intérpretes en un viaje que combinó música, movimiento, arquitectura e historia. La energía de los jóvenes bailarines —en una etapa bisagra de sus vidas— aportó una carga emocional particular, donde el cierre de una etapa formativa se transformó en celebración artística.
Cada espacio intervenido funcionó como un capítulo distinto del relato, con una estética cuidada y una fuerte conexión entre el pasado y el presente. El tango, lejos de aparecer como una pieza estática del pasado, se mostró vivo, en movimiento, dialogando con nuevas generaciones y reafirmando su vigencia como lenguaje cultural e identitario.
Palacio Tango sintetiza una política cultural que entiende al arte como inversión social, formación y patrimonio colectivo. Bajo la gestión del intendente Gilberto Alegre, se continúan consolidando espacios, acompañando procesos y promoviendo producciones propias que fortalecen la identidad local y proyectan a la cultura como uno de los pilares del gobierno municipal.