Al cumplirse una década de su muerte, se rinde un acto de justicia histórica al bautizar el espacio de vanguardia educativa y digital con el nombre de un hijo ilustre. El decreto firmado por el intendente Gilberto Alegre, busca que el legado del maestro inspire a nuevas generaciones de villeguenses.
Hay hombres que, aunque caminen los escenarios más brillantes del mundo, nunca terminan de irse del todo de las calles de tierra donde aprendieron a nombrar las cosas. Antonio Carrizo —nacido como Antonio Carrozzi— fue uno de ellos. Este 1 de enero de 2026 se cumplieron diez años desde que su voz, que fue música y cátedra para millones, quedó en silencio. Sin embargo, en General Villegas, su recuerdo sigue vibrando con la misma nitidez que en sus mañanas de radio.
Como un puente tendido entre la memoria y el futuro, la gestión de Gilberto Alegre ha dispuesto, mediante el Decreto N° 2264, que el edificio donde funciona la UNNOBA pase a denominarse oficialmente Polo Tecnológico “Antonio Carrizo”.
Es un homenaje cargado de simbolismo. Como en “Funes, el memorioso”, es capturar la esencia de un hombre que, al igual que el personaje de Borges, habitó el universo de las palabras y la memoria infinita, pero con la calidez de quien nunca olvidó su origen.
El regreso al pago chico: “Antonio es patrimonio de la Argentina”
Incluso después de recibir el Konex de Platino y los varios premios Martín Fierro otorgados a lo largo de su vida, Carrizo nunca abandonó sus raíces y mantuvo una profunda conexión emocional con su ciudad natal.
Los regresos constantes a la casa de la calle Moreno, el reencuentro con la familia, la mesa del club, el asado con amigos, las charlas y los debates interminables, eran apenas una parte de lo que en silencio, el hombre anónimo dejó como legado en libros y objetos que pasaron a ser parte del patrimonio de la comunidad de General Villegas.
El cierre de las actividades de homenaje organizadas por el Municipio en el año 2014, ayudó a fortalecer este vínculo. Aquella jornada en el Salón de Conferencias del Teatro Español tuvo una carga simbólica única: en ese lugar funcionaba antiguamente la biblioteca del pueblo, donde Antonio tuvo su primer trabajo a los 12 años. Con la presencia de sus hijos Blanca y Pepe, sus nietos y toda la familia de Villegas, la emoción y el sentimiento llenaron un espacio ambientado entre la mesa del club del pueblo y la de la Biela, en Buenos Aires, otro de sus lugares de identidad.
En aquel entonces, Gilberto Alegre, motor del homenaje, afirmó: “Antonio es patrimonio de la Argentina, es un hijo de la mejor Argentina, la que debemos recuperar”, al tiempo que destacó el valor del esfuerzo de Carrizo frente al facilismo: “Haber salido de acá y contra todos los pronósticos, llegar adonde llegó, se contrapone con el facilismo de hoy, donde muchos creen que para estudiar hay que tener la universidad en la puerta de la casa”.
Y concluyó con una semblanza que hoy cobra más fuerza que nunca: “Cuando toda esta zona era un desierto de vientos, de cardos rusos y de frío, él se fue, triunfó y siguió queriendo a Villegas. Eso es lo más lindo que puede existir en una persona: la gratitud… Quería estar aquí. Venir, sentarse en la mesa de sus amigos, conversar, polemizar, enojarse”.
Fundamentos de una elección histórica
La selección del Centro Tecnológico en su nombre no es casualidad. El decreto municipal llama la atención sobre un conjunto de pilares que conectan la figura de Carrizo con este centro de innovación:
Excelencia y ejemplo: Se lo reconoce como una de las figuras más extraordinarias de la comunicación argentina, ejerciendo el periodismo cultural por más de siete décadas con una dignidad que lo convirtió en maestro ineludible.
Cultura del esfuerzo: Fue un extraordinario autodidacta que construyó una cultura enciclopédica sin educación universitaria formal, demostrando que la verdadera educación trasciende los títulos.
Identidad local: El cambio representa un acto de reconocimiento a la identidad local y un acto de justicia histórica, ya que hasta hoy no contaba con una distinción visible en su comunidad.
Inspiración tecnológica: El Polo Tecnológico alberga la Escuela de Programación y Robótica, la Academia de Marketing Digital y desarrollo de software. El nombre de Carrizo busca inspirar a los jóvenes que se forman en estas herramientas del futuro con su ejemplo de excelencia profesional.
Un legado que nunca pasa de moda
Al cumplirse una década de su partida, Canal(á) lo definió en un párrafo:
“La radio fue su casa, su oficio y su destino. Desde La vida y el canto hasta sus memorables diálogos con Jorge Luis Borges, Carrizo dejó una huella imborrable como divulgador apasionado de la cultura argentina. Cálido, curioso, único, hizo de la palabra un puente y de la escucha un arte. Su legado sigue sonando: en los archivos, en las historias que contamos y en esa forma tan suya de entender que la radio —como la vida— nunca pasa de moda”.
Ahora, en su ciudad natal, el lugar donde fue locutor por primera vez, el nombre de Antonio Carrizo queda grabado en el corazón de la vanguardia educativa de General Villegas, para que su voz siga guiando el camino del conocimiento.
jueves, 8 de enero de 2026
El eterno retorno de la palabra: el legado de Antonio Carrizo se vuelve memoria en su tierra
Publicado por Walter Mackay en 11:54:00