martes, 18 de enero de 2011

La lluvia trajo alivio a la sequía, pero todavía no alcanza

El país sudamericano es un exportador líder de granos y derivados, pero la escasez de lluvias causada por el evento climático La Niña amenaza su producción de soja y maíz, lo que llevó a recortes en las estimaciones de cosecha e impulsó los precios en el mercado estadounidense de Chicago.
"Hace bastante que no llovía una cantidad como ésta", dijo Bernard Courreges, productor de soja y maíz de General Villegas, localidad situada en el noroeste de Buenos Aires y que recibió entre 20 y 40 milímetros de agua el fin de semana.
La soja argentina de la campaña 2010/11 actualmente está atravesando la etapa crítica de desarrollo, por lo que es imprescindible que reciba más precipitaciones. La fase clave del maíz ya finalizó, con un nivel de agua inferior al necesario, lo que llevará a pérdidas significativas.
Las lluvias recientes fueron intensas en áreas sojeras de Buenos Aires, la mayor provincia productora del país, pero hay regiones como el sur de Santa Fe y de Entre Ríos que permanecen muy secas, dijo Germán Heinzenknecht, meteorólogo de la Consultora de Climatología Aplicada.
El especialista climático explicó que las precipitaciones fueron muy dispares y que en general oscilaron entre 30 y 170 milímetros de agua. "Para mucha soja, le da el respiro necesario para llegar a fines de enero", estimó.
De todos modos, la oleaginosa está lejos de registrar condiciones ideales.
"La soja viene soportando las condiciones adversas en buen estado, pero empieza a mostrar signos de estrés importantes en las zonas del este", indicó la Bolsa de Comercio de Rosario, el principal mercado de granos de Argentina, en un informe semanal difundido el lunes.
PERDIDAS PODRIAN AUMENTAR
Según el productor Courreges, las pérdidas podrían aumentar.
"Una pérdida del 20 por ciento ya hay que asumir hoy en soja, eso ya está asumido. Y si no llueve dentro de siete, 10 días, va a ir subiendo ese porcentaje, lentamente", señaló .
"Si no llueve, todavía podemos llegar a perder hasta el 50 por ciento. Todavía está en juego la soja. En maíz, ya es irreversible: estaríamos en pérdidas de entre un 20 y 50 por ciento", agregó.
Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja, el tercero del poroto de la oleaginosa y el segundo del maíz.
En los próximos días podrían registrarse nuevas precipitaciones en áreas agrícolas centrales, según el meteorólogo Heinzenknecht, pero los riesgos son altos y los temores persisten en el sector, que aún tiene fresco el recuerdo de la sequía que arrasó a los cultivos en el ciclo 2008/09.