viernes, 21 de febrero de 2025

Matar la fantasía mas no la ilusión

La fantasía es un terreno fértil en el desarrollo del individuo. Es un motor creativo, una herramienta evolutiva imprescindible. Pero también puede convertirse en una trampa mortal si no se trasciende o se transforma.

No se puede jugar con la ilusión de un niño. Cuando un niño pregunta: "¿Cuándo vamos a jugar?", la respuesta suele ser ambigua: "Después". Pero ¿después de cuándo? ¿En una hora? ¿En diez minutos? ¿Mañana? A veces, "después”, puede ser nunca.
Con el tiempo, la conciencia nos obliga a matar ciertas fantasías. Descreemos de nosotros mismos como descreemos de los mitos populares. Sin embargo, en el teatro, la conciencia es creativa: el tiempo y la fantasía no responden a un patrón determinado. En escena, podemos perpetuar lo imposible. Se puede matar a los propios padres en un acto parricida ficticio y ser condenado por el público a una imagen inamovible y perpetua matar la fantasía para que nazca la obra.
Chirizola Facundo Director de Teatro Pedagogo Gestor Educativo.

Diana Odelli Directora de Nivel Superior del Instituto Marìa Inmaculada de Gral Villegas

 


Lunes 17 de marzo comienzan las clases de Maestro de Educaciòn Primaria